Parte de Mateo 13 - La parábola de la mala hierba entre el trigo

Jesús propuso a la gente la siguiente comparación:

-El Reino de los Cielos se parece a un señor que sembró buena semilla en su campo.




Pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.


Pero mientras los peones dormían, el enemigo sembró cizaña


Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.

Los empleados fueron a ver entonces al patrón y le dijeron: -Patrón, ¿no sembró usted buena semilla en su campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña o mala hierba en él?

Él les respondió: -Esto lo ha hecho algún enemigo.

Los empleados replicaron: -¿Quiere que vayamos a arrancarla?

-No -les dijo el dueño -porque al arrancar la cizaña, podrían sin querer arrancar también el trigo.

Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces voy a decir a los peones "arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla; después recojan el trigo en mi granero".

Jesús también les propuso otra parábola:

-El Reino de los Cielos se parece a una semilla de mostaza que un hombre sembró en su campo.


Semilla de mostaza. Es una semilla muy chiquita. Pero el árbol que de ella crece muy grande.

En realidad, esta es la más pequeña de las semillas; pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas.


Árbol de mostaza.

Después Jesús les dijo esta otra parábola:

-El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa.

Todo esto lo decía Jesús a la multitud de gente por medio de comparaciones, y no les hablaba sin ellas, para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta Asaf, en el Salmo 78:

"Voy a hablar por medio de comparaciones,
voy a anunciar cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo".

Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa.

Sus discípulos se acercaron y le dijeron: -Explicanos, por favor, la comparación de la cizaña en el campo.

Él les respondió: -El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;

el campo es el mundo;

la buena semilla son los que pertenecen al Reino;

la cizaña o mala hierva son los que pertenecen al Maligno,

y el enemigo que la siembra es el demonio;

la cosecha es el fin del mundo

y los cosechadores son los ángeles.

Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo.

El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes.

Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre.

¡Los que tengan oídos, oigan!

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